Una web pública real, auditada a fondo. Esto es lo que encuentro.
Un caso real, anonimizado. Te enseño cómo audito de verdad —los 50 criterios uno a uno, a mano y con lector de pantalla— y qué recibe el cliente al terminar. Sin nombres y sin señalar a nadie: el valor está en el método.
Quiero auditar mi web
Una gran web del sector turístico, con reserva online
El caso es una web pública grande del sector turístico, con reserva en línea. Por su naturaleza le aplican a la vez dos marcos: el del sector público y, en el servicio de reserva a consumidores, la Ley 11/2023. El listón técnico es el mismo en ambos: la norma UNE-EN 301 549, que equivale a la WCAG 2.1 AA.
Es el perfil que un escáner no cubre: mucha página, plantillas repetidas y un proceso de reserva donde se juega el dinero. Justo donde una auditoría seria marca la diferencia.
No es pasar una herramienta. Es esto.
Un test automático detecta alrededor del 30 % de los problemas reales. El resto se ve a mano. Así trabajo cada auditoría:
Muestra representativa
No se audita la web entera (es inviable), sino una muestra que cubre portada, proceso de reserva, formularios, login y plantillas comunes. Si la plantilla falla, falla en todas las páginas que la usan.
Los 50 criterios, uno a uno
Evalúo los 50 criterios A y AA de la WCAG 2.1 sobre la muestra, no solo los que detecta la máquina. Cada uno con su estado: conforme, no conforme o no aplica.
A mano y con lector real
Navegación por teclado, contraste, foco y lectura con NVDA, el lector de pantalla que usa la gente de verdad. Lo automático no ve si un campo se anuncia bien; el lector, sí.
Entregables que prueban el trabajo
Informe técnico, tabla de conformidad de los 50 criterios, declaración de accesibilidad lista para publicar y, si procede, la puntuación al estilo del Observatorio de Accesibilidad Web.
Fallos reales, en lenguaje de personas
Algunos de los hallazgos del caso, contados sin jerga. Ninguno es raro: se repiten en casi todas las webs que audito.
El formulario de reserva sin etiquetas
Campos que para la vista son obvios, pero que un lector de pantalla anuncia como cuadro de texto sin más. Quien no ve no sabe qué le piden. En la reserva, eso es una compra que no se completa.
El foco invisible
Al navegar con teclado no se veía dónde estabas: como moverte por casa a oscuras. Se arregla con una línea de CSS, pero afecta a todo el sitio.
El calendario que el teclado no toca
El selector de fechas solo respondía al ratón. Sin ratón, no hay reserva posible.
Lo que la máquina aprobaba y el lector no
Un campo que la herramienta daba por bueno —tenía etiqueta— pero que el lector real anunciaba sin nombre, porque esa etiqueta estaba oculta por CSS. La teoría decía sí; el usuario, no.
Un informe que se entiende y prueba lo que se hizo
Ni un PDF de 200 páginas ni un volcado de herramienta. Documentos claros, con marca, pensados para que dirección los entienda y tu equipo técnico pueda actuar.
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Informe técnico
Veredicto, hallazgos por gravedad, impacto en personas y corrección concreta, con código cuando aplica.
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Tabla de conformidad de los 50 criterios
El estado de cada criterio A y AA. La prueba de que se ha revisado todo, no solo lo que salta a la vista.
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Declaración de accesibilidad
Redactada según el régimen que te aplica, lista para publicar y cumplir el requisito documental.
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Reunión de resultados
Una hora para revisarlo contigo y tu equipo y priorizar. No te mando un PDF y desaparezco.
¿Quieres saber en qué estado está tu web hoy?
Eso es justo lo que hago: una auditoría a fondo, con informe y documento de cumplimiento adaptado a tu caso. Sin humo y sin sorpresas.
Pídeme una auditoríaCaso real anonimizado. No se nombra ni se identifica a la organización auditada: el objetivo es enseñar el método, no señalar a nadie.