Hay gente que quiere comprarte
y tu web no se lo permite.
Un botón que el lector de pantalla anuncia como «enlace vacío». Un formulario que no se puede rellenar con teclado. Un texto que no llega a leerse. No son detalles técnicos: son pedidos que se van sin que llegues a enterarte. Audito y arreglo webs según WCAG 2.1 AA y la Ley 11/2023.
Lo descubres en 2 minutos
He montado un autoevaluador con las 7 preguntas exactas que determinan tu situación legal según la normativa verificada contra el BOE. Sin registro previo. En 2 minutos tienes dictamen claro y, si quieres, un PDF con el plan de acción detallado.
7 preguntas. Sin registro previo. El email solo te lo pido al final si quieres el PDF.
Antes que un problema legal, es un problema de facturación.
Cuando alguien no consigue terminar una compra en tu web, casi nunca te escribe para contártelo. Se va y lo compra en otro sitio. El coste lo pagas igual; lo que no tienes es la factura donde verlo.
- 8 por ciento de los compradores con necesidades de acceso avisa al dueño de la web cuando algo falla. El resto abandona en silencio.
- cuatro coma treinta y dos millones de personas con discapacidad de seis o más años viven en España. Y el 21,1 % de la población ya tiene 65 años o más.
- 95,9 por ciento de las webs más visitadas del mundo falla comprobaciones automáticas de accesibilidad. La tuya, probablemente, también.
Y sí, además es obligatorio: desde el 28 de junio de 2025 la Ley 11/2023 lo exige. Pero el coste de no hacerlo empezó a correr mucho antes que la primera multa.
Fuentes: Click-Away Pound 2019 (Reino Unido), INE (EDAD 2020 y Proyecciones de población 2026-2076) y WebAIM Million 2026. No existe un estudio equivalente al Click-Away Pound para el mercado español.
Resolvía problemas antes de saber programar
En la fábrica ya hacía lo mismo que hago ahora: mirar un proceso, encontrar lo que no funciona e imaginar cómo mejorarlo. La diferencia es que antes lo pensaba y ahora lo construyo.
Estudié Ingeniería en Topografía — una carrera de medir, calcular y ser preciso. Trabajé de peón en fábricas — donde ves cómo funcionan las cosas de verdad, no en la teoría. Y un día descubrí que el desarrollo web me permitía juntar las dos cosas: la precisión técnica y la resolución práctica de problemas.
Hoy mi foco está en accesibilidad web. Las leyes han cambiado, las webs no. Hay miles de empresas obligadas a cumplir una normativa que casi nadie entiende, con multas serias y plazos reales. Y eso es exactamente el tipo de problema que llevo toda la vida resolviendo: ver cómo algo tendría que funcionar y conseguir que funcione.
Tres pasos. Sin sorpresas, sin mensualidades atadas, sin humo.
Cada proyecto sigue el mismo proceso. Lo conoces antes de empezar y sabes en cada momento dónde estamos.
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Audito
Reviso tu web según WCAG 2.1 AA y la Ley 11/2023. Combino herramientas técnicas (axe, Lighthouse, lectores de pantalla) con evaluación manual. No es un PDF de 200 páginas con jerga: te entrego un informe que entiende cualquiera de tu equipo —con cada problema, su impacto y por dónde empezar— y el documento de cumplimiento adaptado a tu régimen, listo para publicar.
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Arreglo (opcional)
Cojo el informe y lo aplico. Yo, no un equipo subcontratado al otro lado del mundo. Cada corrección se prueba con teclado, con lector de pantalla y con usuarios reales cuando hace falta. Y actualizo el documento de cumplimiento para que refleje el nuevo estado.
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Mantengo (opcional)
Las webs cambian. Los plugins se actualizan, el equipo de marketing sube contenido, los desarrolladores hacen deploys. Si quieres dormir tranquilo, reviso tu web cada mes y mantengo la accesibilidad al día. Sin contrato anual, te vas cuando quieras.
Empecé por mi propia web. Tenía 12 problemas.
Antes de auditar la web de nadie, audité la mía. Sacaba 100 sobre 100 en las herramientas automáticas. Aun así encontré 12 problemas reales de accesibilidad que ninguna herramienta detecta — los mismos que probablemente tiene la tuya ahora mismo sin que lo sepas.
¿Y en una web grande de verdad? Mira un caso real completo, paso a paso